Primer mes en Santiago (Parte 1)

Hoy 19 de marzo (el día en que empecé a escribir esto) cumplo un mes viviendo en Santiago de Chile, ya un mes, no manchen… (el autor de este !blog se toma unos minutos para reflexionar, por suerte escucha a Pink Floyd, lo que hace que sus ideas fluyan de una mejor manera para construir el hilo que será presentado a sus pocos lectores en esta entrada… respira, abre los ojos, va por gelatina… y sigue escribiendo)…

Así es, el 19 de febrero llegué todo desubicado, un mes después ya casi me muevo como si siempre hubiera vivido aquí… digo, con un servicio de metro siempre es muy fácil :)

Podría bien escribir qué he hecho todos y cada uno de los días que llevo por acá pero la verdad me da flojera y ya que se están tomando un tiempo para leerme, hagámoslo lo menos tedioso posible.

En el último post apenas relataba lo que fue más o menos el viaje hasta acá, no tenía ni la más mínima idea de lo que me esperaba… para empezar, ese primer hostal fue mi refugio por casi una semana, hasta que nos dijeron que nos la pelábamos, no apartamos para un día siguiente, ya casi el sexto (creo) y que ya no había cupo… así que rápidamente, después de comer, descansar un poco, alzar las cosas que ya había sacado en la recámara, reposar la comida y estar en internet, fuimos en busca de otro hostal a la cercanía. Al lado había un hostal que igualmente estaba lleno, pero caminando unos minutos más nos encontramos con la opción, más cara pero no había ya tiempo para buscar otro y movernos hasta él. Aún no terminábamos de acomodarnos cuando en los internets encontramos un pequeño departamento que se rentaba por días, amoblado por supuesto, y que nos salía más barato que ese y el primer hostal, además de que era más cómodo, pero bueno, no dudamos en reservar para unos días más mientras seguíamos buscando dónde demonios vivir el resto de los días por acá.

El día que nos mudamos a ese último departamento fue la primera actividad en la escuela para nosotros los extranjeros en la Universidad Mayor (en el campus Huechuraba, que creo que es el más grande, aunque el campus al que yo voy se llama Manuel Montt, más pequeño y más cercano también), se nos presentó un poco de la escuela, nos dieron un almuerzo y hubo actividades de integración, ya saben, juegos en equipos que aunque nadie te lo diga involucran tener que preguntar el nombre y país de procedencia, ya era un buen comienzo para romper el hielo veraniego. Fue divertido y pues sí, conocí a más de varias personas de muchos países… y México es el que tiene más presencia con treinta y tantos estudiantes, le siguen países como España y Francia, aunque también están Finlandia, Corea, Brasil, Colombia, Canadá, Marruecos, Perú, Argentina, Ecuador, Estados Unidos, República Checa, Alemania, Suiza y ya no recuerdo si algún otro… así terminó ese día para al otro día, 26 de febrero, lo recuerdo muy bien, fuera el segundo día de la recepción, donde prácticamente se terminó de exponer lo que podíamos hacer en la Universidad, y pues sí, también hubo actividades de integración, aunque ahora, al menos para mí, fuera un poco más vergonzosa, y es que bailar sin polera (playera) y con un atuendo que involucra una prenda parecida a una falda frente a mucha gente puede llegar a ser bastante incómodo, pero qué diablos, ya me había subido al escenario, junto con otros pocos que igual bailaron, así que lo único que restaba era disfrutarlo y bailarle lo mejor posible. Así otro día terminó, pero antes de que todos nos fugáramos de Huechuraba un mexicano se subió a una mesa y empezó a organizar lo que vino siendo un carrete (“carretear” es salir de fiesta), así pues nos citó en cierta estación del metro a cierta hora para de ahí caminar a una zona cultural, bohemia y divertida para carretear, jaja. Antes de ir para allá fuimos al departamento, una ducha y un poco de internet, que ya era necesario antes de irnos. Llegamos tarde a la cita pero igual había ahí otros impuntuales, con los que nos decidimos a buscar a los demás, no terminamos de encontrar a todos, pero no importa, con un mexicano ya era suficiente, aunque había como seis en ese momento.

Como sea, fue un buen primer carrete en Santiago, bastante divertido, sin embargo estábamos un poco agotados, por lo que temprano (y en verdad era aun temprano para irnos) como a las 2:30 de la mañana regresamos al departamento, ya como a las 3 de la mañana me había acostado para dormir… Y de repente, a las 03:34:17 hora local (UTC-3) era como un sueño bien loco, yo creo que por eso me costó trabajo entender qué pasaba, el edificio bailaba, el estar en el piso 13 lo hacía muy emocionante, aunque debo aceptar que sí, el terremoto me sacó un buen susto, apenas empezaba a dormir cuando a la Tierra se le ocurrió acomodarse sus prendas de una manera muy ruda. Fueron más de dos minutos de intenso movimiento, en ese tiempo alcancé a ponerme mis tenis, agarrar las llaves, ponerme mis lentes, tirar las llaves quién sabe dónde, agarrar mi celular y prender su lamparita para buscar las llaves (eran las únicas), encontrar las llaves, agarrar una chamarra y bajar corriendo las oscuras escaleras de emergencia. Lo que más me estresó en cierto momento fue que al levantarme de la cama me asomé por la ventana hacia abajo en la calle y no se veía nada, todo estaba lleno de polvo, sólo se escuchaban vidrios cayendo sobre la banqueta y más de algunas personas gritando desesperadas. Y cómo no.

Lo bueno es que mi familia al parecer no se enteró hasta el otro día, por lo que no estuvieron alocados tratando de contactarme, y ni hubieran podido, no había luz, ni señal telefónica, ni gas, ni restaurantes italianos abiertos. Y ya que supieron me imagino que las noticias mostraron las imágenes más alarmantes de las zonas más afectadas, sin aclarar de qué región se trataba, es decir, Chile es grande, aunque no parezca, y sin albur.

Pues por suerte no pasó más allá del susto para mí, vivo para contarlo y para contar las réplicas, que ya poco más de tres semanas después son como cientos de ellas, unas de magnitudes nada despreciables. Aunque sí, suena tonto pero de repente es necesaria ya una réplica para recordarme dónde estoy viviendo ahora. Y debo decir que me impresiona qué tan rápido se empezó a movilizar la gente ante semejante desastre, y es que aunque se tardarán varios años en normalizarse (si no es que pasa algo malo de nuevo), ya van demasiadas buenas cosas hechas por la misma gente de todo el país como del gobierno. Hablando del gobierno, el día que se hizo el cambio de presidente (Bachelet pasó el cargo a Piñera), había muchas réplicas y era muy chistoso, mandatarios de otros países que no están acostumbrados a eso tenían cara de bastante susto… tal vez todo era solamente una señal de la naturaleza para que Bachelet no dejara el puesto. Y hasta ahí dejaré el asunto del terremoto, se queda como una experiencia única en mi vida, en esos dos minutos vi la mayor parte de lo que he vivido pasar frente a mis ojos… Algo así, no fue para tanto, además estaba adormilado, es más, al principio pensé que sólo era el efecto retardado de las cervezas chilenas que me había tomado en el carrete. Ahora a ver qué pasa para el 2012… eso qué.

Hasta aquí la primera parte, me faltan varias cosas por escribir, lo más destacado que ha pasado en marzo básicamente, como el cumpleaños 22 que pensé que apestaría y terminó siendo muy bueno, pero ahora no logro concentrarme y escribo incoherencias, además en partes se presta para más divague, con más contenido y no pesa leerlo de un sólo jalón, ya verán. Cómanse un taco por mí, saludos a todos.

Por cierto, las fotos (y mis videos bailando) están en Facebook, porque creo que a la mayoría de los que podrían llegar a leer esto están ahí como supuestos amigos míos, pero pues si alguien no está (y mientras las subo a otro lado) no pasa nada si me agregan :P

¡Fuerza Chile!

¡Fuerza Chile! (Combinado sin querer...)

Advertisement

Acerca de acmoises

Moisés Aguirre C. Estudiante de Ingeniería en Sistemas Computacionales en ITESM Campus Querétaro. Ver todas las entradas de acmoises

2 comentarios to “Primer mes en Santiago (Parte 1)”

  • *Caro*

    Taaanto tiempo para tan poco?! :P jajaja, qué padre que te tomes el tiempo para escribirlo :) Y si yo fuera tú escribiría las cosas tan rápido como van pasando porque luego se te olvidan cosas y se pierden detalleees :S jaja, sigue tomando muchas muchas fotos, bisous!

  • acmoises

    Hasta ahora no se me han ido los detalles, pero sí, por eso me tardé, por ir recordando qué fue cada cosa, igual mientras lees esto escribo lo demás :P

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.